Cada esperanza que habitaba en mí, simplemente se desvaneció, cómo el polvo de aquellos viejos muebles, posados en ese frío rincón. Cada anhelo sobre ti, facilmente se perdió, porque es tan difícil seguir el camino lleno de tantas amenazas, que pueden herirte de por vida y apuñalarte el corazón. Cada caricia, sólo en mis recuerdos quedó, porque seguramente dentro de ti, nada de eso jamás existió.
Este amor fue tan peligroso como el fuego, pero con el paso del tiempo sólo se extinguió, así como cada persona que pasaba por mi vida, eras una más que dejaba una marca y una herida justo en mi corazon.