viernes, 27 de noviembre de 2015

Marcada.

Cada esperanza que habitaba en mí, simplemente se desvaneció, cómo el polvo de aquellos viejos muebles, posados en ese frío rincón. Cada anhelo sobre ti, facilmente se perdió, porque es tan difícil seguir el camino lleno de tantas amenazas, que pueden herirte de por vida y apuñalarte el corazón. Cada caricia, sólo en mis recuerdos quedó, porque seguramente dentro de ti, nada de eso jamás existió.

Este amor fue tan peligroso como el fuego, pero con el paso del tiempo sólo se extinguió, así como cada persona que pasaba por mi vida, eras una más que dejaba una marca y una herida justo en mi corazon.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Lo intenté.

Es tan duro intentar de forma consecutiva lo que tanto anhelas y el resultado siempre sea el mismo, por más que desees que sea como quieres, simplemente no está en tú destino que suceda de ese modo. Es difícil ajustarse a ello y sí, es tan doloroso como la muerte, pero aceptarlo es lo único por lo que puedes optar. Lo intentaste, pero no, no vale nada intentarlo tanto y no obtener nada de ello. "Lo que cuenta es la manera en como lo hiciste, aunque no haya salido todo como desearías" , tan sólo viles mentiras, ilusiones innecesarias, que estimulan cualquier tipo de esperanza, falsa  esperanza. Es tan estúpido hacer tanto por alguien, intentar distintas cosas, de distintas maneras pero, que nada cambie porque simplemente no es algo que está destinado para ti. Sólo sufrimos y vivimos una mentira, pero aún así, aún después de tanto dolor, sacamos algo bueno de ello cuando realmente no lo tiene, pero sólo pretendemos que es así para poder resistir.

sábado, 7 de noviembre de 2015

El precio de mentir.

Cada segundo a tú lado transita tan rápido, es tan complejo de entender, quisiera que todo perdurara un poco más, nada marcha bien, no sé como expresarte todo lo que sucede y que lo tomes bien, francamente no quiero seguir yendo por la vida de éste modo y lo siento, no es algo por lo que quisiera optar, es duro y me destruye gradualmente, ya no lo puedo aceptar, no puedo seguir prolongando ésta mentira, no quiero hacerte feliz de éste modo. 

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Debo detenerme.

Cada vez que me cruzo en tú camino y te observo detenidamente , siento que me falta el aire, como si mis pulmones no dieran más. Mi corazón late fuertemente, sin la intensión de parar, queriéndose desprender de mi pecho. No puedo emitir palabra alguna, siento que la timidez invade mi cuerpo. Mirarte a los ojos es imposible cuando te encuentras tan cerca de mi. Desde la distancia, sólo observo tus labios, tan sutiles...como el terciopelo, tan delicados, teñidos de rojo, como un precioso y reluciente rubí. Sólo quiero correr hacía a ti y poder besarlos. Siento que ya nada puedo perder, te perdí a ti cuando nunca te tuve realmente. Te logré mantener sólo en aquellos sueños irreales, irreales como la idea que me llegases a amar. Te veo cada vez más y me resulta imposible que lo pueda lograr. Lo siento como un amor tan puro e inocente. Continua pasando el tiempo y yo sigo corriendo detrás de mis deseos, que en un instante se destruirán por completo, se desvanecerán como todo lo que nunca te pude decir.

Cálida voz.

Observo la lluvia cesar. Sentada, sobre el suelo, con una mirada que se pierde en el cielo gris y desteñido. Gotas cristalinas desplazándose en las hojas de los árboles. Sintiendo el viento frío rosar mi piel, suavemente. Siento el calor de su voz, acariciando lentamente mis oídos, cada melodía abrazándome cada vez mas fuerte, aislándome del frío. Envolviéndome en sus cálidas letras, ocultándome de la fría tormenta que acaba de cesar